viernes, 19 de junio de 2009


- Creo que me vendría bien un socio.. ¿te apetecería?
- No se.. yo no se como trabaja un detective..
- No tiene ningún misterio.. pero ahora en los 90 no puedes cojer a un tio y partirle la cara, tienes que decirle primero algo chulo, ¿comprendes?
- Si, como.. 'Eh! que pasa tio!'
- Si pero algo mejor, por ejemplo, si ves a un tio con una tabla de surf pues le dirías..
- Viva el surf, socio!
- eh.. si.. algo así...
- ¿Y qué mas?
- Pues no hay mucho más que contar a parte de eso.. el agua moja, el cielo es azul.. y el viejo demonio Jimmy anda por ahí suelto y cada día es más poderoso..
- ¿Y que vamos a hacer para impedirlo?
- Estar preparados hijo, estar preparados.. ese es mi lema!


-Bruce Willis en 'El Ultimo Boy Scout' (Tony Scott, 1991)

What time is Atticus on..?

David Sánchez-Tembleque

miércoles, 10 de junio de 2009

El cine negro/policiaco: La mujer fatal

Pese a estar fuertemente vinculados ambos géneros, sobre porque casi toda pelicula de cine negro es policiaca (aunque no tan frecuente en el caso opuesto), vamos a intentar dar una definición independiente.

CINE NEGRO: El cine negro o film noir es un género cinematográfico que se desarrolló en Estados Unidos durante la década de 1940 y 1950. Se suele considerar como la primera película de este tipo a El halcón maltés, de John Huston, con Humphrey Bogart y Mary Astor, estrenada en 1941. El término de film noir fue acuñado por primera vez por el italiano Nino Frank y es usado por la crítica cinematográfica para describir un género de definición bastante imprecisa, cuya diferenciación de otros géneros como el cine de gángsters o el cine social es sólo parcial. Habitualmente, las películas caracterizadas como de cine negro giran en torno a hechos delictivos y criminales con un fuerte contenido expresivo y una característica estilización visual. Su construcción formal está cerca del expresionismo. Se emplea un lenguaje elíptico y metafórico donde se describe la escena caracterizado por una iluminación tenebrosa en claroscuro, escenas nocturnas con humedad en el ambiente, se juega con el uso de sombras para exaltar la psicología de los personajes. Algunos de estos efectos eran especialmente impactantes en blanco y negro. Al mismo tiempo, la personalidad de los personajes y sus motivaciones son difíciles de establecer (caso paradigmático son los detectives privados, frecuentes protagonistas del género, tales como Sam Spade o Philip Marlowe). Las fronteras entre buenos y malos se difuminaban y el héroe acostumbra a ser un antihéroe atenazado por un pasado oscuro. El cine negro presenta una sociedad violenta, cínica y corrupta que amenaza no sólo al héroe/protagonista de las películas sino también a otros personajes, dentro de un ambiente de pesimismo fatalista. Los finales suelen ser agridulces cuando no presentan directamente el fracaso del protagonista. Otro punto característico del cine negro es la presencia de la femme fatal, la mujer fatal que, aparentemente inofensiva, puede conducir a sus víctimas al peligro o a la muerte. Las novelas de Dashiell Hammett y Raymond Chandler, con sus detectives Spade y Marlowe son frecuentes fuentes de los guiones del género. (Wikipedia, 'http://es.wikipedia.org/wiki/Cine_negro')

CINE POLICIACO:
El cine policiaco es un género fílmico que se entiende inició con Histoire d'un crime, de Ferdinand Zecca en 1901. El argumento tiene generalmente una estructura sencilla, con introducción, desarrollo y desenlace. Usualmente al comienzo se ofrece al espectador los antecedentes de un grave crimen, acabando esta parte cuando efectivamente se comete dicho acto criminal. El nudo de la historia pasa a ser la dura lucha de los estamentos policiales, normalmente a cargo de un duro y experimentado policía, contra quienes cometieron el delito. Finaliza tradicionalmente con la detención, o también muy frecuentemente con la muerte de quien violó la ley. Este género está íntimamente ligado por tema y muchas veces estética con el cine negro y el cine de gángsters. (Wikipedia, 'http://es.wikipedia.org/wiki/Cine_policiaco')

Al hablar pues de ámbos géneros, especialmente del cine negro, el tipo de mujer que lo representa es claro: La femme fatal o mujer fatal.

Vamos a hablar de 'Brick' (2005, Rian Johnson), una estupenda película muy reciente que actualiza de manera sublime todo el género negro. Brick trata sobre Brendan, un estudiante de instituto del sur de California de aguda inteligencia que no teme respaldar sus palabras con acciones si la situación lo requiere. No obstante, prefiere mantenerse al margen de todo hasta que su ex-novia, Emily vuelve inesperadamente a su vida, al parecer con problemas, para desaparecer sin dejar rastro poco después. Sus sentimientos por ella aún son profundos. Demasiado. De modo que, obsesionado por saber qué ha sido de su problemático amor, Brendan se embarcará en una peligrosa búsqueda, -en la que sólo contará con la ayuda de su único amigo, El Cerebro- que le llevará a descubrir los oscuros secretos de los alumnos de su instituto y a colisionar con los mundos de extraños personajes como Laura, una sofisticada niña rica, el matón Tugger, el yonqui Dode y el siniestro The Pin.

En el momento en que Brendan entra en escena, Laura siente un repentino interés por él y decide ayudarlo. En un principio, intenta hacerlo abiertamente hablando con él, pero Brendan, nada más acercarse le dice:
'Eres inteligente, tu novio no y lo sabes, lo que significa que eres manipuladora, y además fría, por lo que no puedo confiar en tí'.
Cuando ella intenta replicarle algo él continúa: 'Si permitiera que me ayudases tendría que estar con un ojo abierto detrás tuya durante todo el rato, y no puedo permitirme el lujo de estar pendiente de ti a todas horas, así que desaparece'. Con tan solo estas dos frases podemos ver no solo el tipo de mujer que representa Laura, sino toda mujer fatal del cine negro en general. El espectador tiende a pensar que ella quiere ayudarle porque obviamente, está interesada en él, y que él no se fía porque simplemente es desconfiado con todo el mundo. Podemos admitir que puede que esconda algo que se desvele al final de la película o que sea causante de alguno de los problemas para dar un giro al guión y que gane interés, pero sin duda lo que no imaginamos es que tenga tanta relevancia y sea absolutamente culpable en todo lo acontecido en la historia.
No obstante,
el primer paso ya se ha cumplido, que es el acercamiento por alguna de las partes. Si bien suele ser la mujer la que se acerca al protagonista, supuestamente aunque él no esté interesado, siempre es él el que se ha fijado en ella previamente y, conocedor del peligro que puede llegar a correr, su admiración por ella siempre es superior y le hace caer antes de cruzar siquiera la primera palabra. Laura se gana la confianza de Brendan cuando convence a The Pin, jefe de la 'mafia', que no deja de ser otro muchacho encargado de mover toda la droga, de que éste es un muchacho inteligente y se puede confiar en él. Así Brendan entra a formar parte de la organización y poco a poco escala posiciones, todo ello mientras mantiene contento al director del colegio, quien le sigue la pista, y, como ambiente juvenil al que pertenece, se ve obligado a darle (y recibir) alguna que otra paliza a más de uno para impresionar al resto. Llegados a un punto, Brendan llega a dominar al situación, acercarse poco a poco a la causa de la muerte de la chica y llegar al final del relato. Laura se acuesta con él, ganando así supuestamente por completo su confianza, y llegando a un punto de inflexión donde él se relaja por primera vez, algo que siempre acarrea consecuencias nefastas. Llegados al final descubrimos que la causa de la muerte de la chica es porque, enganchada a la droga de The Pin, robó uno de los 'ladrillos' (bricks) de cocaína, y por tanto fue perseguida y asesinada por su matón, Thug. Lo que averiguamos después, es que fué manipulada por Laura para que lo hiciera, quien realmente está enamorada del capo de la mafia, The Pin, y veía como la ex de Brendan se acercaba peligrosamente a su amor. Por tanto el interés de Laura por Brendan era simplemente para mantenerlo controlado en todo momento y evitar que descubriese la verdad. Este punto es vital y constante en todas las mujeres fatales. Siempre, al menos en un primer momento de acercamiento al protagonista, su intención es mala. Siempre existe un interés oculto, oscuro, y ve en el protagonista la forma de conseguirlo a base de manipularlo de todas las formas posibles. Hasta aquí el primer final posible de toda película de cine negro, consiste en el triunfo de la mujer fatal frete al protagonista manipulado, que se traduce al final del metraje con la revelación del plan y la caida del protagonista. Veamos por ejemplo el caso de 'Perdición' (1944), de Billy Wilder, clásica obra maestra del género. Una mujer casada con un millonario convence al protagonista, quien trabaja para una empresa de seguros de vida, para que la ayude a asesinar a su marido y ambos se queden con la fortuna. El amor florece y se consolida a lo largo de la historia, hasta que al final se descubre que su intención no era otra que dejarlo tirado, sin un duro y culpable de asesinato en primer grado.

Esta estructura es bastante simple y tras un par de películas se convirtió en previsible
, por lo que el propio Wilder, conocedor de este problema, comienza su película por el final, mostrandonos al protagonista completamente vencido, por lo que el interés recae en la progresión de éste hasta llegar a la decadencia más absoluta.
Conocedores del trágico final, el público espera el momento en el que sea revelado el engaño, cómo y de que forma es mostrado.


Este sería la primera estructura, centrada en la absoluta superioridad de la mujer frente al hombre por medio de la manipulación, pero, pese a ser la más lógica y realista, peca de ser también la más previsible y el final trágico ser demasiado duro.

A menudo lo que se hacía era centrar a la mujer fatal y su relación con el protagonista en la segunda trama, y convertir la principal en la resolución del crimen (por eso casi siempre el cine negro es policiaco), lo que distrae la atención del público y no enseña el giro hasta el final, mostrando con el engaño que en realidad, el crimen no era más que una distracción y la mujer ocupaba la importancia máxima al estar estrictamente vinculada al protagonista.


Volvamos pues con Brick, y su desenlace, pues la película no acaba ahí. En muchos otros casos, como en el ejemplo del que hablamos, el final no es tan trágico y por tanto, la mujer no es tan inteligente como ella pensaba. Frecuentemente, la mujer fatal termina por enamorarse del hombre, si bien a base de odiarlo durante toda la película o por acabar sucumbiendo ante su persistencia.

En este caso, Brendan lleva a la destrucción a toda la organización criminal del instituto, enfrentando a sus dos principales cabecillas, The Pin y el matón Tug, quienes acaban matándose el uno al otro mientras ambas bandas destrozan el domicilio del primero en una sangrienta batalla. Todo ello justo antes de que llegue la policía y arreste a todos. Laura así se decanta por Brendan, no solo de forma aparente como había hecho anteriormente, sino que queda autoconvencida olvidando a The Pin y su nulo futuro a su lado.
No obstante, es el amor de Brendan a su antigua y difunta novia el que le salva del trágico final y su persistencia por encontrar la verdad el que le hace tener los pies en el suelo.

Por eso, cuando ella al final le abraza para irse con él, éste la rechaza contándole la autentica verdad de los hechos, esperando tan solo una confirmación de Laura. Así, Brendan ha descubierto los planes de ella, si bien no lo suficientemente pronto como para evitarlos, sí al menos para que concluyan en su victoria. Por eso cuando él le dice 'Espero que no fueses tu la que le dio el ladrillo de cocaína a Emily, tal como aseguras, así cuando el director del colegio junto a la policía registren tu taquilla por el anónimo que les he dejado no encontrarán nada.' Cuando Laura lo niega y le suplica que no lo haga, él le contesta que ya está hecho. Laura antes de irse le revela, a modo de sorpresa final, que el hijo que su ex esperaba y que murió con ella, obviamente no era de The Pin ni del matón Tug. Así, tenemos un final agridulce, donde nadie ha ganado. De hecho, todos han perdido, pero el protagonista no lo ha hecho en mayor medida que al principio de la historia, al contrario que el resto de personajes, que han obtenido una derrota absoluta, incluida la mujer, quien se queda sola. Tocando el tema de The Pin frente a Brendan podemos observar que a menudo se da la existencia de más de un hombre en la historia que no solo se peleé por la mujer, sino que en algún momento la consiga.
En 'La Dalia Negra' (2006), de Brian de Palma, la sensual Scarlett Johansson comienza siendo la novia del mejor amigo del protagonista, y no es llegados hasta casi a la mitad del metraje, momento en que éste supuestamente muere, cuando ella se decanta por el muchacho. Así, la rivalidad de ambos hombres siempre está presente como corte a su tenso lazo de amistad. Pongamos otro ejemplo, la clásica Jules et Jim (1961), de François Truffaut. El amor de ambos protagonistas por la chica forman un eterno triángulo amoroso, llevando a ambos hasta la más bochornosa de las decadencias al no decidirse ella por ninguno, e ir cambiando entre uno y otro durante varios períodos de tiempo.
Comprobamos así que a menudo la mujer pone en entredicho la amistad entre varios protagonistas, pudiendo derivar a menudo en la muerte de alguno de ellos al volverse loco por no poder poseerla eternamente. En el caso de 'Jules et Jim' el final es bien distinto, pues uno de los chicos, tan harto de su dolor decide rendirse al fin, cediéndole finalmente el corazón de su amor a su gran amigo. Así triunfa en este caso la amistad frente al amor loco, idea que se ha repetido en más de un título, pese ser este el precursor y máximo exponente de la idea. No obstante, este desenlace deriva forzosamente en otra revelación: La destrucción de la mujer fatal.
En el caso de Jules y Jim, al contemplar ella la aceptación de la derrota de uno de ellos, automáticamente su interés por el otro desaparece por completo, al no quedar rasgos de competitividad. El juego ha terminado al fin, la rutina aparece y, por tanto, la diversión desaparece. De poco sirven los berrinches que demuestra en su parte final la dama y sus frustrados intentos por atraer la atención de ambos, pues una vez que su magnetismo ha sido superado, la estrella que rodea a toda mujer fatal desaparece por completo. Así Catherine, en un acto de locura, termina por tirarse al río metida dentro del coche, no sin antes meter a uno de los dos dentro para llevárselo a la tumba con ella. Podemos llegar por tanto a la conclusión final de que una mujer fatal existe porque existen hombres que la desean eternamente, y mientras sigan haciéndolo, ella continuará manipulándolos. Este hecho no difiere en absoluto de la realidad y del concepto de la obsesión que a menudo siente una persona por otra que no muestra interés por ella. Sería el caso opuesto de la repulsión que sentimos por alguien que esta encima de nosotros a todas horas luchando por llamar nuestra atención. La mujer fatal nace como extremo de dicha obsesión por el sufrimiento a la que alguien puede llegar si tan solo le complace una relación cuando dicha persona no muestra interés por él o ella. El masoquismo que Jules y Jim padecían por Catherine no se aleja del de Glenn Ford por Rita Hayworth en 'Gilda' (1946, Charles Vidor), o Humbert Humbert intentando desesperadamente llamar la atención de Lolita en 'Lolita' (1962, Stanley Kubrick).


WHERE THE WILD THINGS ARE

Inside all of us is.. Hope


Inside all of us is.. Fear


Inside all of us is.. Adventure







Inside all of us is a.. Wild thing

Where the wild things are (2009,Spike Jonze)